MICHIGAN, EU — Más de 18 mil 200 personas en Estados Unidos se doblan del estómago por lechuga contaminada, mientras las autoridades de salud insisten en que el brote está bajo control, justo cuando la cifra alcanzó la más alta jamás registrada en el país.
El parásito Cyclospora cayetanensis viajó en lechuga iceberg de Taylor Farms cultivada en Guanajuato y servida en Taco Bell, dejó 423 hospitalizados y ya contagió 45 estados que comparten la misma emergencia, la de no saber si van a llegar a tiempo baño."
Michigan, que en un año normal suma 50 casos, esta vez acumuló más de 10 mil, cifra tan bestial que no necesita exageración encima.
Bruce Taylor, dueño de la empresa que retiró su propia lechuga por precaución, dijo a Forbes que los estadounidenses "tienen miedo y evitan los alimentos frescos y saludables". Es decir, según él, el error no fue vender lechuga con parásito, fue que la gente se enterara.
El CEO de Taco Bell escribió en LinkedIn que la marca se gana la lealtad "comida a comida", mientras un veterano de Ohio y una pareja de Michigan lo demandan por enfermarse comiendo, justamente, esa misma comida.
En México, Cofepris insiste en que no hay evidencia suficiente para señalar al país, aunque Michigan ya documentó un vínculo "muy sólido" tras 2 mil entrevistas. La lechuga cruzó la frontera sin problema, la responsabilidad no.
Taylor Farms presume 200 millones de dólares anuales en seguridad alimentaria y aun así firmó el brote más grande en la historia de Estados Unidos, prueba de que ese dinero se fue en relaciones públicas y no en lavar la lechuga.






